2816

Un militante del IRA es asesinado de dos disparos a quemarropa en la modesta casa en la que se refugió desde que hizo pública su condición de agente secreto británico durante veinte años y fue expulsado del sinn fein. El antiguo militante vivía de manera espartana en una casa de campo sin luz ni agua corriente propiedad de su yerno, pasaba el día sacando agua del pozo, cocinando y leyendo. Su decisión de no cambiar de identidad ni vivir bajo la protección de los servicios secretos británicos hace pensar que o bien no temía por su vida o bien esperaba con resignación su castigo.